En el mes de noviembre de 2022, el IPC según el DANE registró una variación de +0.77% m/m respecto a octubre de 2022. La divergencia respecto al mes pasado se puede explicar por un efecto cíclico estacional. Las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas (+1.50%), transporte (+1.35%), restaurantes y hoteles (+1.18%), bebidas alcohólicas y tabaco (+1.05%), bienes y servicios diversos (+0.96%), recreación y cultura (+0.96%) y muebles, artículos para el hogar y para la conservación ordinaria del hogar (+0.78%) se ubicaron por encima del promedio nacional; mientras las divisiones de salud (+0.61%), prendas de vestir y calzado (+0.32%), alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+0.11%), e información y comunicación (+0.05%) se ubicaron por debajo de la misma. Por su parte, la división de educación no presentó variación por fecha de aumento de matrículas.
Todos los rubros, menos educación, mostraron variaciones mensuales positivas. Se destaca la variación en el precio de los alimentos, impulsada por el fenómeno de la niña, las afectaciones en la cadena de suministro por el contexto geopolítico global y los impactos negativos de la devaluación del peso. Los alimentos y bebidas no alcohólicas se han mantenido a lo largo del 2022 como el rubro de mayor crecimiento y aporte más significativo, con grandes fluctuaciones que corresponden a los efectos de la pandemia. La alta variación del precio en transportes se mantiene desde el mes pasado, apalancada por el movimiento de demanda en el transporte aéreo. El rubro de bebidas alcohólicas y tabaco es el cuarto con mayor crecimiento, con un mayor dinamismo por el inicio de las fiestas de fin de año en el país. La presión inflacionaria sobre los servicios públicos ha cesado, frente al quiebre en la tendencia alcista del precio de la electricidad (-1.14% m/m), en respuesta al acuerdo del gobierno Petro, la CREG y las empresas distribuidoras de energía, acerca de la reducción de tarifas de energía eléctrica en el país.


