La Reserva Federal (FED) conforme nuestras expectativas implementó este miércoles un nuevo aumento de tasas de +50 puntos básicos (pb) y señaló la intención de continuar apretando la economía de EE.UU. en 2023, algo que ha sido interpretado como el inicio de una nueva fase en la batalla contra la inflación por parte de los Bancos Centrales. En la última reunión del 2022, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó unánimemente por aumentar la tasa de fondos federales a un rango objetivo de 4.25% a 4.5%, poniendo fin a los cuatro aumentos de +75 pb que se iniciaron en junio de 2022.
La decisión estuvo respaldada por la disminución de la inflación reflejado en el último reporte que estuvo por debajo de las expectativas del mercado (7.1% a/a vs 7.3% esp.). Sin embargo, el nivel de precios alto sigue reflejando los desequilibrios de oferta y demanda relacionados con la pandemia, el aumento de los precios de alimentos y energía, el impacto de eventos relacionados con la guerra Rusia-Ucrania y la política cero-COVID de China. Los más recientes datos macroeconómicos en EE.UU. muestran una pequeña desaceleración de la actividad económica, sin embargo, los resultados del mercado laboral continúan mostrando solidez, como el reciente dato de cambio de nóminas no agrícolas, que superó las expectativas del mercado con la creación de 263k nuevas plazas de empleo durante el mes de noviembre. Esto continúa dándole espacio suficiente a la FED para mantener su política contractiva en un menor ritmo dado que asignan una mayor probabilidad a un aterrizaje suave.


