En el contexto local, La semana anterior, el informe de reservas y recursos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) reveló que las reservas de gas han disminuido en un 10% y las de petróleo han experimentado un ligero aumento del 1% en 2022. De otra parte, según las estadísticas de la Superintendencia Financiera, en marzo, se observó una desaceleración en la cartera bruta, con una variación anual del 0,11% en términos reales. El saldo bruto de la cartera llegó a $673,9 billones y el indicador de profundización se situó en el 44,6% del PIB, en comparación con el 48% del PIB registrado hace un año. La morosidad de la cartera continúa en aumento, tanto en términos intermensuales como en términos reales anuales.
En el entorno internacional, el mercado aumentó las apuestas de que la FED continuará aumentando las tasas de interés, ya que los datos mostraron que el consumidor estadounidense, el mayor motor de la economía nacional, luce resistente. El consumo personal, ajustado por la inflación, saltó un 0,8%, superando los pronósticos, en abril desde un aumento del 0,1% en marzo. Eso se hizo eco de los datos de principios de esta semana cuando el crecimiento económico del 1T23 se revisó al alza, en parte debido al fuerte gasto de los consumidores. La medida de inflación preferida por la FED resultó más fuerte de lo esperado en abril. El índice básico de gastos de consumo personal, que excluye los costos volátiles de alimentos y energía, aumentó un 0,4% en el último mes, superando las expectativas de que igualaría su aumento del 0,3% en marzo.


